Dinero y felicidad
Numerosas citas han glosado esta controvertida relación.
También ha sido abordada mediante estudios estadísticos correlacionando ambas variables. Sus resultados no son concluyentes, pues si bien países ricos como Suiza, Dinamarca y Canada han aparecido entre los de mayor índice de satisfacción subjetiva, otros igualmente ricos como Japón se encuentran en la zona baja de la clasificación, por detrá de algunos bastante más humildes como Brasil, China e India.
Dentro de un mismo país, en Estados Unidos, uno de los colectivos profesionales mejor pagados, el de los abogados, presentaba las tasas más altas de suicidio.
Respecto de los aumentos de sueldo, el impacto era apenas imperceptible a partir del cuarto mes.
Conclusiones prácticas: un nivel económico que permita un adecuado desarrollo de los proyectos personales favorece la felicidad. En cambio actitudes muy focalizadas hacia el objetivo dinero y sobre todo si se establece en términos comparativos, suele generar bastante insatisfacción.
Aquí cabe formularse una pregunta: los distintos agentes sociales como sindicatos, colegios profesionales, dirigentes vecinales, partidos nacionalistas, etc... articulan su discurso en el victimismo del colectivo, y así suelen arañar algunas migajsa; pero ¿Cuánta insatisfacción generan entre los suyos, que acaban creyéndose maltratados?
¿Será posible algún día que se reivindique sin creerse perseguido?
Tú, no te lo creas, aprovecha si cae algo y sobre todo, aspira el perfume de la felicidad.
