La felicidad y los suburbios de Paris
Hola:
Cuando la "Ville Lumiére" se ilumina por los vehículos incendiados en las manifestaciones de jóvenes, algo falla.
Y si veíamos que Mr Bush promueve la infelicidad con sus "petroguerras", en nuestra querida Europa los gobernantes no se ocupan de promover la felicidad.
Maslow describió hace ya bastantes décadas que las necesidades humanas se plantean secuencialmente: si se tiene sed la prioridad es beber, cuando se ha bebido se piensa en comer, con el estómago lleno en el sexo, y cuando éste está satisfecho, importan el sentido de pertenencia y el reconocimiento social.
Y esto es lo que olvidan nuestros políticos; en Europa no basta con beber y comer, para ser felices hemos de ser "reconocidos".
El mercado nos propone una forma de ser "reconocidos": con el coche más potente, las zapatillas más caras, ropa de marca exclusiva, una mansión,....y ¿cuánto de potente/caro/exclusivo?: pues más que tu prójimo. Por tanto esta fórmula es muy rentable para el vendedor, pero muy negativa para el buscador de la felicidad.
¿Existe otra forma de ser reconocido?. Por supuesto, puedes ser el que cuenta los chistes más divertidos, el campeón de futbolín del barrio, el que hace las sombras chinescas más espectaculares, un mago de las chapas, colocar 10 copas de champán en torre sin que se caigan,....y todo eso en el seno de la comunidad. Evidentemente, a Nike eso le preocupa muy poco, pero ¿por qué no se enteran los políticos que si tú eres feliz, aunque sea botando 100 veces el balón con los ojos vendados, es más fácil que te identifiques con todo lo social, incluido su partido si promueve tu integración en la comunidad?
Probablemente además de un poquito espesos, es que ellos no conocen la auténtica felicidad.
Mientras tanto, promueve el disfrute de las pequeñas cosas con tu familia,vecinos, amigos y ¡disfrutad juntos el perfume de la felicidad!
