FELICIDAD Y PERSEVERANCIA
Hola:
Decía Séneca: "Nunca mucho costó poco".
Ciertamente es difícil obtener logros importantes sin invertir tiempo y esfuerzo. Pero esa búsqueda reconforta, como nos recordaba el poeta: "Se hace camino al andar". Y es que, poner empeño, planificar metas parciales y perseverar para conseguir objetivos escalón a escalón, supone una fuente de auténtica felicidad.
En la medida que esos logros intermedios sean claramente identificables, que el esfuerzo esté acorde con nuestras posibilidades y que el fin perseguido sea bueno para nosotros y para l@s demás; más papeletas tendremos para la felicidad.
La utopía puede ser positiva siempre que se considere un horizonte o fin último, pero no si se pretende concretar en tiempo y forma. Debemos ser realistas, aunque tampoco autocomplacientes, y los objetivos deben ser alcanzables pero no triviales ni insignificantes.
En psicología distinguimos dos variantes de personalidad, que se denominan respectivamnte "locus de control interno" y "locus de control externo". Los del primrer tipo atribuyen sus éxitos y fracasos a su propio quehacer, mientras que los del 2º responsabilizan sistemáticamente al azar o a otr@s. Es más deseable el locus de control interno, siempre que en el análisis de los fracasos se priorice extraer conclusiones y enseñanzas y no autoculpabilizarse morbosamente.
Y para acabar, una recomendación: aspirar "el perfume de la felicidad" cuantas más veces mejor, y como mínimo a diario.
