Felicidad canta a justicia y bondad
Hola:
Plácido Domingo y José Carreras regalaron y regalan al mundo su trino de magníficos tenores, pero según cuenta el archivo adjunto, una historia de enemistad acabó en profunda amistad.
En primer lugar, no tengo certeza de su autenticidad, aunque es muy verosimil. En todo caso, es ideal para reflexionar sobre ella.
Parece ser que asumieron la rivalidad política de muchos madrileños versus catalanes, llegando a exigir en sus contratos la exclusión del otro.
Cuando Carreras padeció la leucemia, un costosísimo tratamiento le salvó la vida. Pero antes de terminarlo, sus finanzas flaquearon. Una fundación benéfica denominada "Hermosa" con sede en Madrid, y con el fin de ayudar a los pacientes de leucemia, le ayudó a concluir el tratamiento.
Una vez curado, volvió a cantar y al recuperar sus finanzas, decidió asociarse a quienes tanto le habían ayudado. Al hacerlo, descubrió que el fundador y principal mecenas era su antaño rival Plácido Domingo. Buscó ocasión de agradecérselo públicamente en una actuación, arrodillándose y luego abrazándose. Desde entonces son ejemplares amigos. Cuando le preguntaron a Plácido porque ayudó a su "enemigo" contestó "Una voz así no podía perderse".
Está claro que aquí, Plácido no hizo justicia, sino BONDAD.
La justicia es una virtud y motivo de felicidad, y aquel que agravia y comete injusticia, tendrá el remordimiento que su mejor o peor conciencia le proporcione, pero desde luego no será feliz.
Carreras si hizo justicia agradeciendóselo, pero tampoco se privó de la bondad, pues fundó su propia Fundación, y varios cientos de leucémicos se han beneficiado de su ayuda.
Está claro que la Bondad ayuda a obtener la felicidad propia y la de los demás. Haced las cuentas: Plácido ayudo a Carreras y además de salvarle a él, hizo posible que él salvara a otros muchos.
Y además ganó un amigo para siempre.
Y a los demás nos dieron un ejemplo de cual es el camino correcto, una esperanza para seguir confiando en la naturaleza humana, un testigo de que vale la pena intentar ser mejores.
Solo un pero: debieron esperar a una desgracia como la leucemia para dar lo mejor de si mismos.
No esperemos nosotros otra circunstancia límite para hacerlo, simplemente tomemosle prestada la suya, y pongámonos en actitud de ayudar, de dar en vez de reclamar, de amar en vez de odiar, de comprender en vez de condenar.
Elperfumedelafelicidad tiene aromas de justicia, bondad, comprensión, amistad, amor, generosidad, magnanimidad,....
